Calas familiares en la Costa Brava

La Costa Brava es uno de los rincones más reconocidos del país por sus playas y calas de agua cristalina, caminos rocosos y pueblos marineros con mucho encanto. En esta zona, que empieza en la frontera de Catalunya con Francia en Portbou y acaba en Blanes, se esconden numerosas calas que nos reciben con los brazos abiertos y que son perfectas para pasar un día de verano en familia. 
 
Cala Montgó - L’Escala
 
Escondida de la tramuntana, la Cala Montgó es una playa con agua poco profunda y arena clara. Es ideal para ir con niños: tiene duchas y baños, alquiler de hamacas, kiosko, aparcamiento e incluso un restaurante. Esta joya se encuentra a sólo 50 minutos de Girona. 
 
Cala Montjoi - Roses
 
Se trata de una de las calas más conocidas del Cap de Creus por albergar el famoso restaurante de Ferran Adrià: el Bulli. Con un acceso muy fácil y todos los servicios necesarios, es una muy buena opción para pasar un día en familia. Girona está sólo a una hora y cuarto de esta playa. 
 
Cala d’Aiguablava - Begur
 
Si el pueblo de Begur es todo un paraíso en si mismo, la Cala d'Aiguablava es su joya: con la arena fina y blanca y agua a poca profundidad, el color turquesa predomina. Una hora separa Girona de esta impresionante cala. 
 
Cala Estreta - Palamós
 
Aunque el camino para llegar a esta playa es un poco más complicado, es una zona llena de pinos y de aspecto virgen, con agua transparente ideal para descubrir el fondo marino del Mediterráneo. La encontraremos a sólo una hora desde Girona.  
 
Cala Boadella - Lloret de Mar
 
Entre dos grandes ciudades como Lloret de Mar y Blanes encontramos la Cala Boadella, una playa larga y de arena gruesa que aún se mantiene bastante virgen a pesar de su ubicación. El paraíso se encuentra a sólo 40 minutos de Girona.