6 pueblos con encanto cerca de Girona

Más allá de las calles y monumentos que esconde la ciudad de Girona, una vez salimos del núcleo urbano y sin tener que alejarnos demasiado, encontramos en la província muchos pueblos con encanto y rincones llenos de magia. ¿Os animáis a descubrirlos?

 

Monells

Fundado el año 1102, Monells conserva gran parte del que fue uno de los mercados medievales más importantes de Catalunya. Aunque se ha popularizado a raíz de la grabación de la película "Ocho apellidos catalanes" en sus calles, el pueblo sólo cuenta con 182 habitantes. Caminando por sus callejuelas, admirando la belleza de sus históricas casas, disfrutando de la Plaça Major... ¡Monells se tiene que vivir!

 

Cadaqués

En la punta més oriental de la Península, en pleno Cap de Creus, encontramos el precioso pueblo de Cadaqués. A parte de ser el primer pueblo del país en ver salir el sol, este pueblo empurdanés se ha convertido en todo un símbolo de la Costa Brava por sus calas rocosas, aguas cristalinas y casitas blancas. A parte, Cadaqués también es muy reconocido por su relación con el pintor Salvador Dalí, que se construyó una casa en la Badia de Portlligat, a pocos minutos del centro de la vila. 

 

Besalú

A medio camino entre el Alt Empordà, el Gironès y la Garrotxa encontramos uno de los símbolos más importantes de la Catalunya medieval: Besalú. Su valor arquitectónico, considerado una de las muestras más bien conservadas del territorio catalán, facilitó que el año 1996 se declarara como "Conjunto Histórico - Artístico Nacional".

 

Begur

Su núcleo antiguo y sus calas paradisíacas convierten Begur en uno de los rincones más bonitos de la Costa Brava. Presidido por un castillo medieval que aún se conserva, el pueblo de Begur está formado por un conjunto de montañas que forman el Massís de Begur y una extensa zona litoral con playas y calas de película. 

 

Castellfollit de la Roca

Otro pequeño pueblo de Girona que merece la pena visitar es Castellfollit de la Roca, que con poco más de 900 habitantes es conocido por todo aquél que vive en la zona por su peculiar paisaje. Y esque Castellfollit de la Roca es el pueblo que cuelga de un precipicio: sus casas dan exactamente a un abismo de un kilómetro de altura en medio de los bosques de la Garrotxa. A parte, el pueblo conserva el aire antiguo y cuenta con un mirador con unas vistas excelentes. 

 

Peratallada

El pueblo de Peratallada, declarado conjunto historicoartístico y Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN), es considerado como uno de los núcleos de arquitectura medieval más importantes de Catalunya. El pueblo conserva el antiguo aspecto feudal, con estrechas calles que lo dotan de una gran belleza. Las paredes de piedra, las casas bajas y antiguas y su castillo fortificado van de la mano con una excelente oferta gastronómica y artesanal.